La lubricación en la mujer

Las zonas del aparato genital femenino que segregan fluidos son: el cuello del útero, la vagina y la vulva.

La lubricación en la mujer

Cuello del útero:

El cuello del útero tiene un conducto llamado canal cervical. Este canal está cubierto por glándulas que producen una secreción llamada “moco cervical” que se expande por el conducto y que gotea en la vagina.

La vagina:

La vagina es un conducto muscular elástico que está cubierto por varias capas de tejido. El flujo vaginal es producido por las glándulas de Bartolino (glándulas situadas en las paredes vaginales).

La vulva:

La vulva es la parte exterior de la vagina; es la parte visible del aparato genital femenino. En la vulva desembocan las glándulas vulvares cuyas secreciones favorecen la lubricación.

La lubricación genital de la mujer está muy condicionada a los estímulos sexuales recibidos y al nivel de excitación alcanzado.

Es importante tener un nivel óptimo de lubricación ya que, un nivel de lubricación escaso puede perjudicar e incluso impedir la penetración, provocando coitos dolorosos; y, por el contrario, una lubricación excesiva puede llegar a disminuir la sensibilidad tanto del hombre como de la mujer.

La lubricación en la mujer está condicionada a diversos factores físicos y psíquicos que van a determinar su cantidad, su olor y su espesor. Las características de la lubricación difieren de una mujer a otra, e incluso una misma mujer puede notar cambios de un día para otro dependiendo de sus circunstancias físicas y o psíquicas.

El uso del lubricante debe de ser natural su uso no tiene que condicionarte usar lubricante en tus relaciones sexuales, utiliza siempre un lubricante adecuado para cada ocasión.

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